La Gloria muestra un año más su devoción a la Virgen de Lourdes, “nuestra señora de la carretera”

Cientos de personas acompañaron a la patrona en la procesión que finaliza las fiestas de este barrio

La Gloria muestra un año más su devoción a la Virgen de Lourdes, “nuestra señora de la carretera”

Altares, cánticos, vítores, petalás y pirotécnica. El barrio de La Gloria demostró el enorme fervor que profesa hacia la Virgen de Lourdes en una procesión llena de muestras de cariño hacia su patrona y con la que ayer finalizaron las fiestas.

Un año más, el pabellón de deportes se llenó de vecinos de este barrio y de otras zonas del municipio, para participar en la tradicional misa rociera, celebrada por el párroco Ramón Garrido, y presidida por el alcalde, Gabriel Amat, la concejal delegada de Campillo del Moro, María Ángeles Alcoba, y el resto de concejales del equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Roquetas de Mar, en la que se pidió la intercesión de Nuestra Señora de Lourdes, conocida como Virgen milagrosa, como patrona de los enfermos.

La imagen salió entre cohetes del pabellón, precedida por los niños y niñas que este año han sido coronados como reyes de las fiestas. Fuera le esperaba la Banda Unión Musical de Roquetas de Mar, que acompañó todo el recorrido. No fue la única música de la procesión. Poco después de salir, a las puertas de la Asociación de Tercera Edad, el coro rociero piropeaba a la Virgen con su canto, ante un pequeño altar con una réplica de la Virgen de Lourdes; y volvería a hacerlo poco después con la salve rociera. “¡Viva la Virgen de Lourdes!, ¡Viva la Virgen de la Carretera!”, proclamaban los vecinos, en alusión a la continua guardia que la talla de Nuestra Señora ejerce sobre el barrio, desde su hornacina situada en la Avenida Carlos III, en la entrada de La Gloria por la calle Juan de Austria.

Tras los cantos, la procesión se dirigió a Pueblo Blanco por la Carretera de Los Motores, y después a Villa Sara, haciendo continuos guiños a algunas de las familias del vecindario, que la esperaban a las puertas de sus casas, e incluso con retransmisión en directo a través de Internet a vecinos que no podían estar presentes.

De vuelta ya al pabellón de La Gloria, llegarían los momentos de mayor concentración de fieles, a su paso por la calle Abencerrajes, donde los vecinos habían pintado una alfombra sobre la calzada. Allí también se paró la Virgen, ante otro altar, y recibió varios baños de pétalos de rosas. Y cómo no, antes de finalizar el recorrido, de nuevo una traca de fuegos artificiales y petardos que despidieron la procesión hasta el año que viene.

La solemne procesión puso fin a las fiestas de La Gloria, que a lo largo de tres días han llenado de actividad el barrio; entre otras, la maratón de caminar dirigida a las personas mayores, juegos infantiles, pasacalles, concurso de gastronomía y un homenaje a la persona de mayor edad del barrio: Josefa Sánchez Gómez, de 88 años.

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